Dermatología pediátrica

Nuestra clínica es centro de referencia en Madrid de dermatología pediátrica de las más importantes compañías de seguros médicos de España.

Las enfermedades cutáneas de los niños son en ocasiones específicas y se manifiestan de forma diferente a como lo hacen en los adultos. Por ello, se precisa de métodos diagnósticos y terapéuticos adaptados a cada edad.

En consecuencia, la dermatología pediátrica es en si misma una disciplina. Además de ello, entablar contacto con un niño tiene dificultades añadidas, donde solo profesionales con experiencia obtienen la mejor comunicación.

Especialistas formados específicamente en este terreno, acostumbrados al trato con ellos y familiarizados con las patologías especificas son los que están capacitados para obtener los mejores resultados. Entre las patologías mas frecuentemente asociadas a la infancia tenemos:

Dermatitis inflamatoria del pañal

Es una  dermatitis inflamatoria en la zona cubierta por el pañal. Se produce por el contacto  de la piel con la orina y las heces. Se trata de una patología muy frecuente en la infancia.

Progresivamente ha disminuido su incidencia por una mejora en la calidad de los pañales y un mejor conocimiento de la patología. Se produce un enrojecimiento de la zona en contacto con el pañal, que en ocasiones se acompaña de granitos o vesículas. Bacterias y hongos pueden agravar el proceso, provocando fisuras en pliegues cutáneos e incluso lesiones a distancia.

Su prevención se realiza mediante el uso de pañales desechables con alta capacidad de absorción que se deben cambiar con mucha frecuencia. Es fundamental mantener dicha zona seca y limpia. Airearemos la zona dejando en intervalos sin pañal al niño. La limpieza de las zonas se hará con agua y jabón neutro o ácido. La aplicación de una pasta al agua en cada cambio de pañal es de gran utilidad. Se desaconsejan las toallitas limpiadoras puesto que pueden provocar dermatitis. Si todo lo anterior no es suficiente su medico le pautará tratamiento adecuado.

Molusco contagioso

Se trata de una infección cutánea viral benigna, muy extendida entre la población pediátrica. Se transmite a través del agua, objetos contaminados y por contacto directo con piel y mucosas, por lo que se ve habitualmente en niños que practican natación .

Se manifiesta en forma de lesiones papulosas brillantes, que se pueden extender de forma progresiva por toda la superficie corporal.

A la hora de la elección del tratamiento más adecuado habrá que tener en cuenta la edad del paciente, el número y la localización de las lesiones.

La opción terapéutica clásica y más practicada consiste en el curetaje con cucharilla, con aplicación previa de una crema anestésica. Cabe decir que es un tratamiento válido cuando existen pocas lesiones y el paciente colabora con el médico. Existe riesgo de aparición de  pequeñas cicatrices o marcas en el paciente. Además el procedimiento es molesto.

Otra posible opción de tratamiento es la aplicación de crioterapia (nitrógeno líquido) sobre las lesiones. Esta técnica también requiere que el paciente colabore y en general los resultados son buenos si la técnica es aplicada correctamente.

Otra alternativas incluyen el empleo de agentes tópicos que producen una reacción inflamatoria local como el hidróxido de potasio al 5-10%  y/o la aplicación de una loción astringente, que puede favorecer la desaparición de las lesiones.

Y por último, y como opción más novedosa, se puede utiliza el láser vascular, que actúa produciendo un daño directo sobre la lesión. A diferencia del curetaje provoca menor daño estético.

Papilomas

Los papilomas o verrugas plantares son una patología muy común que se ve con mucha frecuencia en niños y adolescentes. Los papilomas están causados por contagio de la piel por el virus VPH (virus del papiloma humano). El contagio se puede producir al ponernos en  contacto con otra piel afectada o también por contacto con otros objetos contaminados (suelos, calzado y otras superficies).

Para el diagnóstico es muy útil el dermatoscopio que utiliza el dermatólogo, que permite realizar una diagnóstico rápido y sencillo, y diferenciarlo de otras entidades.

¿Cuál es el tratamiento de los papilomas?

Existen papilomas que pueden terminar despareciendo de manera espontánea con el tiempo pero los síntomas que ocasionan hacen que las personas busquen un tratamiento para solucionar el problema lo antes posible.

Existen diferentes terapias:

  • Crioterapia/nitrógeno líquido: mediante la aplicación de frío sobre la lesión.
  • Preparados antiverrugas: El tratamiento no es molesto pero es bastante lento.
  • Cuando estos tratamientos no dan buenos resultados, se puede recurrir a tratamientos alternativos como la terapia fotodinámica o el láser.

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel, que se inicia generalmente en los primeros años de vida. Es una patología típica de la infancia pero tiende a ir remitiendo a medida que los niños van creciendo, disminuyendo de manera progresiva la intensidad y cantidad de los brotes. Existen algunos casos en los persiste en la edad adulta.

En su aparición influyen múltiples factores: genéticos, ambientales e inmunológicos.

La lesión fundamental de la dermatitis atópica es el eccema, que consiste en una reacción inflamatoria de la piel, cuyo síntoma característico es el picor.

Las lesiones eccematosas cambian de aspecto y localización en función de la edad del paciente. Son localizaciones habituales las zonas de pliegues, como los pliegues antecubitales (codos), poplíteos ( detrás de las rodillas), tobillos y muñecas. También podemos encontrar lesiones en la cara, manos y zonas de los orificios de los pendientes.

La dermatitis atópica tiene un curso cíclico, con  periodos de inflamación o brotes y periodos de remisión.

El tratamiento se basa en medidas de prevención y el tratamiento de los tres factores asociados al proceso clínico: la piel seca, el picor y las lesiones de eccema. Para ello se requerirá en ocasiones el empleo de cremas de corticoides o inmunomoduladores que reduzcan la inflamación de la piel, así como una hidratación  y cuidados  diarios de la piel con dermatitis atópica:

  • Conviene emplear jabones suaves no alcalinos. Los aceites de ducha pueden resultar beneficiosos, así como los baños emolientes con avena o aceites.
  • Se recomiendan baños cortos de 5-10 minutos y no muy calientes.
  • No frotar la piel del bebé al secarla.
  • Hidratar la piel inmediatamente después del baño, a ser posible con la piel ligeramente húmeda.
  • Mantener la piel bien hidratada a lo largo del día .
  • Evitar cambios bruscos de temperatura o abrigar en exceso al niño. El exceso de sudoración puede empeorar las lesiones.
  • Uso de prendas ligeras de algodón y evitar lana y fibras sintéticas.