Nutrición – Antiaging

Dietas personalizas y adaptadas a cada paciente. Método Pronokal.

Está científicamente demostrado que el sobrepeso es per se un problema para nuestra salud, y el mantenimiento de un peso adecuado no solo aumenta nuestras expectativas de vida, sino que colateralmente nos proporciona una mayor agilidad y un aspecto más joven y saludable.

Las dietas milagro pueden suponer un riesgo para la salud y además provocar deficiencias nutricionales con repercusiones importantes para nuestro organismo.

Es por ello que nuestra propuesta es que adelgace de forma segura y sin riesgos para su salud.

Basados en esa premisa, hacemos un tratamiento personalizado realizando un análisis de su composición corporal, calculando su metabolismo basal, así como sus necesidades, realizando un estudio de sus hábitos alimentarios, proponiéndole una dieta personalizada y equilibrada, acorde a sus necesidades, gustos y estilo de vida.

En ocasiones si lo consideramos necesario le añadimos suplementos nutricionales.

¿Qué es el MÉTODO PRONOKAL?

Este método se divide en cinco pasos:

En los tres primeros, reducimos la ingesta de hidratos de carbono y grasas, aportando al organismo todas las proteínas, vitaminas y minerales que requiere. Con ello evitamos la pérdida de masa muscular y garantizamos el correcto funcionamiento del organismo.

En esta etapa el paciente está en una situación de cetosis inducida y controlada por su médico, que le permite ir reduciendo progresivamente la grasa acumulada.

El cuarto y quinto paso se corresponden con la etapa de reeducación alimentaria. En esta etapa  se van reintroduciendo progresivamente los alimentos de los que se ha prescindido en las etapas anteriores. Esta reeducación genera nuevos hábitos dietéticos que ayudarán posteriormente a mantener el peso conseguido.

La duración de los pasos viene condicionada por el peso que haya que perder. Por último, hay una etapa de mantenimiento, en la que se sigue al paciente entre uno y dos años, con el fin de asentar los hábitos adquiridos.

Es importante acompañar el proceso dietético con una reeducación de los hábitos de actividad física y evitación del sedentarismo.

Una novedad es la inclusión de DHA , un tipo de omega 3 que es muy efectivo por su actividad antiinflamatoria a nivel de las células de grasa.

La inflamación de las grasas provoca la estimulación de los centros cerebrales del hambre, aumentando consecuentemente el apetito. Por tanto es necesario reducir la inflamación de las células grasas con el DHA.