Tratamientos reductores de celulitis

Eliminamos la celulitis con el tratamiento más adaptado a ti

Mesoterapia corporal

La celulitis es una de las alteraciones estéticas de la piel mas frecuentes y peor toleradas. Responde muy bien al tratamiento basado en mesoterapia, que es la infiltración a nivel subcutáneo de la zona afectada con distintas sustancias.

De ellas, el silicio orgánico, la carnitina, así como medicamentos tanto homeopáticos o alopáticos (aminoácidos, minerales, medicamentos y vitaminas), están indicados para este fin con buenos resultados.

Al igual que en las adiposidades localizadas, también la mesoterapia a base de infiltración de CO2  es útil para tratarla por su efecto mecánico, que ayuda a disecar los septos fibrosos mejorando la microcirculación y la oxigenación de la zona tratada.

Los efectos de este tratamiento son la reducción de celulitis y grasa localizada, la mejoría en el estado y circulación de la piel de la zona tratada, reducción de volumen y mejoría en la piel de “naranja”.  Todo ello para observar una piel revitalizada y una zona reafirmada.

Carboxiterapia corporal

Es uno de los tratamientos más eficaces para el tratamiento de la celulitis, la flacidez, la reducción de grasa localizada y las estrías.

Consiste en la aplicación  de microinyecciones de dióxido de carbono (CO2) medicinal bajo la piel que se inyecta con una aguja muy fina  y se expande por  todos los tejidos cercanos.

Actúa mejorando la oxigenación de los tejidos y la circulación local, estimulando la formación y reorganización de la fibras de colágeno y elastina, eliminando la fibrosis y activando la lipolisis.

Como consecuencia de ello se produce una mejora en el aspecto y la textura de la piel,  aumenta su grosor, se reduce la  flacidez y el tejido graso.

El tratamiento se realiza con sesiones repetidas semanales durante varios meses.

Lipoescultura no quirúrgica: adiposidad localizada

El tratamiento de adiposidad localizada lo realizamos mediante técnicas seguras para el paciente y efectivas en cuanto a resultados.

Las zonas de adiposidad localizada pueden tratarse por medio de hidrolipoclasia, que consiste en la infiltración subitánea de sustancias autorizadas para este fin que dañan el adipocito.

Por último, utilizamos la criolipólisis, cuyo principio de acción se basa en la mayor sensibilidad de las células grasas o adipocitos al frío que el resto de células de los tejidos adyacentes.

Es un tratamiento, que mediante una enfriamiento selectivo y localizado del área a tratar lleva a la muerte de los adipocitos o células de grasa, reduciendo así el volumen y la capa de grasa que está acumulada.

Trabaja mediante un mecanismo de acción basado en el principio de la vulnerabilidad de las células grasas (adipocitos) a cambios de temperatura, ya que mediante la congelación del tejido adiposo se provoca una muerte celular controlada (apoptosis de los adipocitos).

El tratamiento permite reducir la grasa subcutánea localizada con la máxima seguridad, utilizando un aplicador de vacío ajustable que actúa encapsulando en su interior el tejido graso de forma selectiva y disminuyendo de forma controlada su temperatura, produciendo así la apóptosis de las células grasas.

Los resultados van a depender del grosor de la capa de grasa que se tenga al iniciar el tratamiento, tras una valoración y orientación por el médico que practicará el procedimiento. Los resultados pueden ser visibles a partir de las tres a cuatro semanas después de haberse realizado, lo ideal es observarlos a las seis semanas y valorar el grado de reducción de la capa de grasa.

La criolipólisis es una gran opción para poder eliminar la grasa acumulada localizada, por tanto no es un tratamiento recomendado para pacientes con sobrepeso, obesidad, pero si para personas que deseen reducir grasa en diversas zonas del cuerpo (abdomen, flancos, glúteos, brazos, muslos).

Es un tratamiento no invasivo y no quirúrgico. Durante las sesiones se puede notar algo de presión o frío pero no resulta doloroso. Las sesiones duran unos 65-70 minutos y se precisan de 1 a 3 sesiones por zona separadas entre 4 y 6 semanas.